QUÉ HACER CUANDO TU HIJO NO TE HACE CASO

 En ENSEÑANZA

Seguro que son muchos los padres que se sienten identificados, educando desde el amor que se tiene a los hijos, bien es cierto que muchas veces son capaces de crispar a los papás hasta el punto de hacerles perder la paciencia ¿cómo conseguir que esto no pase?,….a veces es una difícil tarea para los progenitores.

Muchas veces los niños retan a sus padres y mucho, intentar mantener la calma, otras contener la risa y tratar de hacerle ver que eso no está bien y otras tantas soltar una carcajada para acabar riendo juntos. Son muchos los padres que piensan si no se estarán equivocando, si estarán haciéndolo de la manera correcta.

Un papel fundamental es que ambos progenitores se muestren conformen y sean uno sólo, el tener criterios diferentes puede llegar a afectar a la ordenación infantil.

No siempre es fácil no perder la calma, gritar, castigar o amenazarlos con algo no va a hacer que entiendan mejor a sus padres, esto les puede ocasionar que piensen que sus padres no les quieren o que su autoestima baje, es posible que a veces esto le pase a algún padre, pero como adultos deberán ser capaces de recapacitar y pedir perdón a sus hijos, los niños son muy comprensivos, entienden y también saben escuchar.

No se debe tampoco obviar que a veces están descubriendo, esto pasa con los más pequeños, cuando se les dice no tires eso, no lo rompas, no pintes la pared,….no es que lo hagan porque nos estén desafiando o contradiciendo es que forma parte de su aprendizaje, este comportamiento es muy habitual en los niñ@s menores de 3 años, están explorando su entorno, sus habilidades, están conociéndose a ellos mismos y es la manera en la que tienen que hacerlo, si se les cohíbe, si se les priva de eso,…se estará interrumpiendo su proceso natural de aprendizaje, hay que dejarles hacer y observar cómo lo hacen.

Lo mejor manera de hacer ver a un niño que eso no se debe hacer o que está equivocado es dialogar con él, agacharse a su altura mirar le directamente a sus ojos y hablarle muy muy claro, de manera que entienda lo que se le está diciendo, del mismo modo tiene que saber lo que se espera de él. Es posible que se vaya no conforme con lo que se le ha dicho, pero si se le habla con respeto y amor lo más probable es que al cabo de un rato recapacite y vuelva a su padre o madre le diga que está equivocado y que le quiere mucho, es ahí cuando los padres saben que lo han hecho bien.

Desde Wake-Up animamos a los padres a que dialoguen mucho, de todo y de nada con sus hijos. Esto fortalecerá en el futuro las relaciones con sus padres, con la familia, les ayudará a tener mayor confianza.